Traspié en la oscuridad
En la fuente de la vida
se mecen los barcos
cargados de emoción
mecen, mecen y mecen su carga,
el vaivén de la perdición.
Del océano y su profundidad
vengo a contarte hoy
ni las luces de los mas altos astros
penetran este antro
gobernado por la mas baja pasión
donde sirven, sirven y sirven sus copas
los habitantes de la perdición.
Me han tomado como uno de los suyos
injuriandome la acción,
¿Es qué acaso no he escapado ya
de tanta oscuridad de tanto dolor?
Malditos estos habitantes,
habitantes de la locura
de aquella que produce ensoñación
gritán en mis oídos
-Hey! eres uno más-
yo, no presto atención,
sigo mi escritura con total devoción.
Veo pronto la llegada de la luz
a disipar las nieblas de este escenario,
veo pronto la llegada de un nuevo amor,
amor que dejará de mecer los barcos
que navegan en las aguas del corazón
Aún sigo escribiendo
bajo la luz de una vela
incoherentes oraciones
verbos, adjetivos,
adverbios, sustantivos
esperando la completa transformación
finalizando el ritual de sanación.

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