Última postal
En otra vida
en la ciudad de Capadocia
marque mis signos lapidarios,
bajo paisajes lunares.
Hoy,
el viento trajo pensamientos
de aquellas viejas marcas,
las impresiones del alma,
las marcas de cantero,
de un futuro arquitecto.
Construir la realidad del mundo
y contribuir al desarrollo social debemos,
espiritualizando el espacio
bajo la mirada de los astros;
el orden supremo de un apartente
desordenado universo.
"El sol no supo lo maravilloso que era
hasta que sus rayos cayeron sobre
la pared de un edificio"
comparte Khan.
Yo me pregunto
¿Qué sonido producían los Colosos de Memnón,
esos gigantes de piedra, al beber los primeros
rayos del sol?
Solo el tiempo antíguo lo sabrá
y hacia allá me guía el silencioso viento,
compañero de la eternidad.

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