Noche Siamés

Sabés, a esta hora
escucho siempre un cantar
perdiendo la mirada
fijada en un rincón
aquietando mis pupilas
al aire calmo del ambiente...
Despacio se desviste la noche
con lunares y brisas frías 
esa voz suave
relata quien toma hoy 
aquella verdad 
que alguna vez 
en este mismo sitio surgió.
La alergia en mis ojos
y esas cuerdas 
que no perdonan
rasgan al vibrar
dejando una estela de vacío 
con sabor a menta
preguntando:

- ¿Desde cuándo has dejado de soñar? -

Busco, entre hojas amarillas
con olor a humedad
entre laberintos 
de imágenes mentales
esos viejos símbolos
que me guiaron hasta acá,
pero su voz
canta y sangra
poco a poco 
desatando el alambre 
de mi sagrado interior
recordándome...
recordándome lentamente 
que soy el sueño
que nunca despertó.


 






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