No hay plan B
El abismo es
una tormenta emocional
El tiempo evapora sus marcas
depositando en el juego de la dualidad
la cura de todo lo vivido.
El abismo es al final
un estado emocional
de otro estado emocional
de otro estado emocional
de otro estado emocional
de infinitos estados emocionales
de infinitos estados rumiantes
de palabras no dichas
que no encuentran suelo presente
desde donde despegar,
ebulle el interior en busca de un ritual.
una tormenta emocional
El tiempo evapora sus marcas
depositando en el juego de la dualidad
la cura de todo lo vivido.
El abismo es al final
un estado emocional
de otro estado emocional
de otro estado emocional
de otro estado emocional
de infinitos estados emocionales
de infinitos estados rumiantes
de palabras no dichas
que no encuentran suelo presente
desde donde despegar,
ebulle el interior en busca de un ritual.
Entonces,
no te pediré que beses las cruces
o te persignes bajo una imagen
y te daré el cielo, pero esta vez
Orfeo logrará escapar.
no te pediré que beses las cruces
o te persignes bajo una imagen
y te daré el cielo, pero esta vez
Orfeo logrará escapar.
∆

Comentarios
Publicar un comentario