Ciempiés





Anoche esperé tu carta
quizás acostumbrado a ver tus colores
recurrí al hecho de pintar con crayones 
el extraño ángulo de nuestro placard.
Las manos todas manchadas 
los límites traspasados
como te gustan a vos
y la sensación intacta de la impresión
golpeaban en la puerta 
pero la carta nunca llegaba...
Quizás fue escrita en el cielo 
pero afuera llovía
quizás en la tierra
pero el lodo corría
quizás en el fuego
pero el viento lo movía
quizás en el agua...
volví a mi pecera 
y solo encontré un carta escrita por mí 
que decía:
Cuando ya nada pueda frenar 
el veneno de tu interior
vuelve a mirar de nuevo 
tal vez sea otra ilusión...
Mis ojos fijos hacia la arista del placard
asombrado con el dibujo
que inconscientemente hice...
todo se calmó...

ya no quiero mas este sabor.


S


¿Has oído hablar de la parábola del ciempiés? 










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