33
Recuerdo, a veces,
el sonido de la puerta abrirse
al paso de tu luz,
que bajo símbolos guarda
todos tus designios
de oro y plata
al contemplar con ansías
lo que reflejas.
A veces también recuerdo
la suave fragancia
de aquello que pertenece
a la nada materializada
que acompaña al aire que respiro
por el camino que tránsito
cada vez que entro en sueños
cuando sale el sol.
Definitivamente siento
como logras encender
hasta quemar
todas las sombras de mi interior,
pequeño sol.
¿Dónde andarás
que no puedo imaginarte hoy?
∆
Comentarios
Publicar un comentario